Una semana con Zafran

Trabajar freelance es un placer.  Pero, una de sus peores -y potencialmente letales desventajas-, es que comés mal; muy mal. Si no me acuerdo de preparar un almuerzo un poco más sano la noche anterior, y dejarlo prolijamente en la heladera junto con una notita en el espejo que me haga acordar que me lo…